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lunes, 2 de septiembre de 2024

EL SANTA ROSA DE “PARIS”


El pasado domingo 1 de septiembre, se vivió una gran fiesta del mundo del turf regional y provincial en el Hipódromo de la ciudad de Villaguay. La ciudad, “De Encuentros”, se vistió con sus mejores galas para vivir una jornada de turf memorable, donde los mejores ejemplares de la zona, y de la provincia, mostraron sus habilidades frente al público y como gran celebración a la fiesta de su santa patrona, se disputo el Gran Premio Santa Rosa de Lima.




Desde 1851, Santa Rosa de Lima fue nombrada de oficio por la autoridad eclesiástica como patrona de la ciudad de Villaguay, y en 1853, se oficializó su figura como Santa Patrona.

En la tarde del 6 de diciembre de 1915 se inició la primera fiesta patronal donde desde ese entonces, una imagen de madera, de factura jesuítica-guaraní, llegada desde la reducción de Yapeyú y gestionada por Crispín Velázquez y Justo José de Urquiza, recorre cada año las calles del pueblo, repartiendo su protección y bendición.

El turf no se quedó afuera de las fiestas patronales y las celebro con tres pruebas comunes, siete de grado jerárquico, y tres especiales, que dieron marco y animaron esta gran fiesta enmarcada en la historia grande del turf provincial.

Como cada año, alrededor del 30 de agosto, los ojos de todos se vuelven al cielo en anticipación de un evento mítico:  La tormenta de Santa Rosa. Este año no fue la excepción, ya que los días y horas previas al evento hípico, el clima lluvioso y ventoso fue el protagonista.

 Pero como en aquel remoto siglo XVII en Perú, Santa Rosa, hizo el milagro, pero esta vez no para salvar a una ciudad sino para hacer resplandecer furiosamente el sol sobre el hipódromo de Villaguay justo momentos antes del Gran Premio que se disputa en su honor.

PARIS TECH, legendario…

En su edición 2024, el Gran Premio Clásico “Santa Rosa de Lima” (1200 Metros), fue para el alazán PARIS TECH. El pensionista de Nicolás Portela, prevaleció por ¾ de cuerpo sobre LEGENDARIO BLUE y a 1 ½ de este recayó FOREVER YOUNG.

El vástago de Luhuk, fue conducido a la victoria por el experimentado Pablo Capra y pertenece a la Caballeriza “Don Vicente” de la localidad de Lucas Norte de la ciudad de Villaguay.




Los Especiales

El triunfo de RAPTOR RYE en el Especial “Haras Guantes Blancos” (1100 Mts.); acompañando el favoritismo de las apuestas, venció por dos largos a Soverano Nak, con gran faena de Jesús Martínez y el cuidado de Castro de Santa Elena.



 Clarita fue la victoria de Doña Berta a expensas de Don Matías y Rusito en el Especial “Haras Tatuti” (450 Mts.) conducida de forma impecable por Miguel “Cachi” Rodríguez y preparada por el Sr. Ariel Viera en la ciudad de San Salvador. Gran festejo en el pesaje para la gente del Stud “Mi Pasión” que no escatimaron en gritos, abrazos y lágrimas de alegría.



 Triunfo apretado de SRTA. AYMARA, que por la cabeza prevaleció sobre Esperanza Global, en el Especial “PORTEÑO JOHAN” (600 Mts.), con espectacular faena de Matías Fuscenecco y de gran alegría para la gente de Chajarí con Alfonso Hanner y Edgardo Ruiz Díaz a la cabeza.

 


A la hora de los cotejos de grados, abrió el espectáculo, REX RYE, el pensionista de Gerardo Alteño los camino por varios cuerpos a Telus Chiquitín y Club Piraña en el Clásico “Jockey Club Villaguay” (1400 Mts.), conducido por Ramiro Zalazar, el hijo de Catcher In The Rye, es preparado en la ciudad de Gualeguaychú.



Tras este, el Clásico “Angel Roque Carmelo Campora” (550 Mts) congregó a cuatro postulantes con asistencia perfecta. Y en un carrerón, PRINCIPE abrochó por dentro en el propio espejo a Don Luis, y Pobre Negro, batiéndolos por medio pescuezo y cuerpo ¼ . Guillermo Fernández   guío al entrenado por Frisanco en La Llave.


Uno de los momentos más emotivos se vivió cuando todo el circo hípico enmudeció, ante el pedido de un minuto de silencio por la memoria del martillero Julio Bernardi, recientemente fallecido. Acto seguido se brindó un aplauso cerrado. Tras la emotividad, CALLEJERO, se llevó el premio y la gloria del Clásico “Homenaje Julio Cesar Bernardi” (500 Mts.), conducido y preparado por Jonathan Santana en la ciudad de Paraná.


VIDA KEY, los trajo a la rastra en el Clásico “Rey o Reina de la Recta del J.C. Villaguay” (600 Mts.), venciendo por tres largos, a Reina Invencible. Gran trabajo de Elvio Rivero sobre la montura de la pensionada de Graizzaro, de la ciudad de Nogoyá.


Sin problemas y cómodamente, MI AMIGO COCHO, los caminó en el Clásico “Ciudad de Villaguay” (1000 Mts.), aventajando por varios cuerpos a Primores Candy. Lo condujo de forma magistral al disco triunfal, Jose Block. Es preparado por el Sr. Blanchet en la ciudad de Colón.



 El público dijo presente (de gran manera) y colmo las instalaciones del circo hípico, vitoreando y celebrando con los equipos ganadores. Fue ese mismo público que momentos previos a la disputa del Gran Premio Santa Rosa de Lima, se emocionó y canto a viva voz las estrofas de nuestro Himno Nacional argentino ejecutadas por la banda de música del Regimiento de Caballería de Tanques 1, con asiento en la ciudad anfitriona.


Las carreras una marca registrada de Alejandro Lugo con los mejores ejemplares y los mejores profesionales… todo fue la escenografía perfecta de otro día inolvidable para el universo del turf provincial.

A pesar de la crisis y la situación que atraviesa el país, el movimiento de las pizarras estuvo muy interesante.  En esta oportunidad hizo su debut el martillo de NICO MEZA en el palco 1 y en el palco 2, el gran martillo de Héctor Rubén Gobatto, ambos con sus carismas e improntas hicieron un deleite las apuestas.  



Párrafo aparte, queremos ofrecer públicamente nuestro reconocimiento al Sr. Alejandro Lugo, que presento una programación única, acorde a las circunstancias, como así también por el hecho de brindarle al público un espectáculo turfistico de máxima calidad.

Agradecemos a Facundo Gauna, y la Comisión Directiva del Jockey Club Villaguay por la atención brindada y por facilitarnos la labor periodística.

Debemos destacar que se pudo disfrutar de esta gran fiesta de turf, gracias a la osadía, esfuerzo, sacrificio y trabajo que la Comisión Directiva del Jockey Club Villaguay puso para poder realizar este espectáculo. Desde aquí nuestras felicitaciones a su presidente el Sr.  Scolamieri, y hacemos extensivas las mismas a todos los integrantes de la comisión que preside.

Cuando empezaba a caer el domingo, acariciando la espalda de la tarde con sus primeros aires primaverales de la ribera, Yanki, Pipo, el relator Santiago Mazzulla, Juan Zárate, Facu Gauna, Juan Armua y toda la muchachada del Jockey Club Villaguay tenían dibujada en el rostro la satisfacción del deber cumplido. Compartida por muchísima gente que se acercó hasta el circo hípico para vivir y disfrutar esta gran fiesta.

Entonces uno gira por última vez la cabeza, es casi de noche, y distingue un hipódromo todavía reverberante, aunque ya casi vacío.

El Turf le ha dado vida, y muestra los borrosos contornos de un sentimiento.

 

Bandera Verde

Para finalizar Bandera Verde Turf desea nuevamente agradecer y felicitar a las autoridades de la comisión directiva del Hipódromo, felicitar especialmente a todos los ganadores y al mismo tiempo hacer extensivo el reconocimiento a todos aquellos que participaron de los cotejos con mayor o menor suerte, y especialmente al Sr. Alejandro Lugo que fue uno de los artífices de la gran jornada del  turf entrerriano.

viernes, 22 de octubre de 2021

Aniversarios en Camba Paso

 El hipódromo concordiense celebra el aniversario del Jockey Club Concordia y de la Asociación Jockey Club Camba Paso. A continuación, le dejamos un poquito de la historia fundacional del Jockey Club:

 

Un “grupo de aficionados” fue el que “acarició la idea de crear el Jockey Club”, favorecida la misma por una época próspera. El impulso inicial se dio, cuando se constituyó una comisión provisoria encargada de llevar a la práctica el entonces proyecto. La presidio el Dr. Joaquín Comas Meyer.

En primer lugar, alquilaron el local ubicado en los altos de la ex Confitería del Gas, que desde entonces vino a ser la sede social de la entidad. Y luego afrontaron la compra del campo para el hipódromo, eligiendo el terreno situado “entre el arroyo Cambá Paso, con frente a la chacra La Soledad, y la casa de comercio del señor Delucca”, según una crónica de El Litoral.

 

El Hipódromo de concordia de antaño
Foto: Museo de la Imagen

Encauzada ya la misión primordial que les fuera confiada, se resolvió elegir la primera comisión directiva. La presidió el Dr. Juan José González, contando con la colaboración de un grupo entusiasta, entre los que se recuerda al Dr. Gualberto Hourcade, Joaquín F. Jané, Dr. Pedro Imas, Dr. Miguel Sarli, Dr. Raúl Suburu, Dr. Justo Tito, Dr. Augusto Scharn, Miguel Echezarreta, Antonio Di Tomaso, O. Martín Ortelli, José I. Irurueta, Roberto Arruabarrena, Belisario Lerena y Darío L. Agosti.

 

Fueron estos dirigentes los que concluyeron la pista de carreras y comenzaron a levantar las tri­bunas. Las obras —concretándose poco apoco— despertaron el interés y entusiasmo de los aficionados a las pruebas hípicas, y así pudieron llegar a afirmar que “las instalaciones de nuestro hipódromo ofrecían, en los días domingos, el espectáculo hermoso de mostrarnos la agitación de un público extraordinario”. Pronto se dio comienzo a la realización de las carreras y el circo de Cambá Paso continuó congregando a los entusiastas de este deporte.



Pero la época de prosperidad dio paso a la depresión económica, y el hipódromo vio resentida su evolución. Se adoptaron entonces drásticas medidas para capear la tormenta que azotó a la aún joven entidad. Primeramente, las reuniones hípicas se hi­cieron quincenales, en vez de semanales como era costumbre. Pero otro golpe —la suspensión del sub­sidio acordado por el Jockey Club de Buenos Aires— obligó a reducir los premios, lo que significó el alejamiento de mucha caballada y la disolución de no pocos studs. También se disminuyó la cantidad de personal y se ajustaron los gastos.

 

Desde sus comienzos las reuniones hípicas del hipódromo 
fueron lugar de encuentro y esparcimiento familiar


Una Comisión de carreras de antaño en plena labor
en el hipódromo local 

Fue dura la prueba, y larga también, pero lenta y firmemente pudo reiniciarse la actividad hípica y sortear todas las dificultades, hasta llegar a constituirse en una verdadera institución local.

 Los asociados del Jockey Club local han rescatado del pasado los nombres de quienes tuvieron la responsabilidad de obrar con prudencia y aferrarse a severas medidas para evitar que se malograra un proyecto que tanto había costado y que tan bien había sido recibido. Por eso se recuerda el primer presidente, Dr. Juan José Gonzáles, al Dr. Gualberto Hourcade (1930), al Dr. Justo Tito (1931), a Roberto Arruabarrena (en un período de 1932) y a don Martín Ortelli (desde entonces hasta 1935). Cada uno en su momento afrontó grandes responsabilidades y todos ellos contribuyeron a cimentar sólidamente la entidad que habían fundado.

 

Volviendo un poco más al presente, en el año 2009, otro grupo de entusiastas conformaba y obtenía la persona jurídica de la Asociación Jockey Club Camba Paso. Presidida en ese entonces por el Sr. Martin Arruabarrena y acompañado por Joaquín Jane (padre e hijo), los hermanos Titos, Alberto Albe, entre otros…

 Desde ese entonces se pudo volver a realizar carreras y disfrutar nuevamente del turf en Concordia. Con idas y vueltas, aciertos y desaciertos la asociación continúa hasta hoy brindando la posibilidad de la realización de las jornadas hípicas.

 En la próxima reunión hípica a realizarse en el circo hípico concordiense (sábado 23 y domingo 24 de octubre), se celebrarán los 110 años de creación del Jockey Club Concordia y los jóvenes, pero no menos importantes, 12 años de la Asociación Jockey Club Camba Paso. 

 

Bandera Verde

miércoles, 30 de diciembre de 2020

Benicio, el niño de ocho años que relata turf como un profesional

 El nene asombró en la última reunión del hipódromo de Viedma. Es de San Antonio Oeste, hijo de un reconocido cuidador. Su caso sería un récord.

En la última reunión el hipódromo de Viedma, la semana anterior, se escuchó por los altoparlantes una vocecita infantil que relató varias carreras con una seguridad y poder de descripción asombroso. Más de uno se preguntó si era un nene el que detalló a toda velocidad y claramente, cómo se iban desempeñando los participantes de cada prueba.

Benicio
BENICIO junto a su petiso 

Desde el característico “larrrrrgaronnnnnn….”, hasta el definitorio “cruzaron el disco…”. Y era efectivamente un nene. Se llama Benicio Villanueva, y tiene apenas 8 años de edad.

Un niño, pero que cuando toma el micrófono parece que tuviera la experiencia que brinda el haber acumulado mil competencias.

 Sin embargo, aunque no lo parezca, ese fue su debut ante el público. Los videos de esos momentos que tomó Jimena, su orgullosa mamá, muestran la soltura y la firmeza con que se manejó. Con los términos propios de la jerga y el tono de emotividad que solo los profesionales le saben aplicar.

 No sería errado afirmar que se ha convertido en el narrador de competencias hípicas más joven del país, y quizás de más allá. Hay un antecedente en Córdoba, Ignacio Lenti, un joven de 13 años que relató en Río Cuarto, y fue una noticia que tuvo repercusión nacional.

Pero Benicio lo toma con naturalidad. “Gracias”, responde simplemente cuando recibe un halago por su actuación, y achina sus ojos verdes con sonrisa de picarón. Su vida transcurre entre caballos desde que nació.

 Fabián Villanueva, su papá, es un reconocido cuidador y además propietario de Pura Sangre de Carreras con patente para competir en Palermo, San Isidro y La Plata, y también dirige un stud en la villa del Club Hípico de San Antonio Oeste, donde residen. Hermanos, abuelos, tíos, se reúnen en la caballería para dar una mano en la cuida de unos 20 animales.

 

 “…y él como si nada”

Benicio incorporó la pasión de ese mundo, y lo fue revelando de muy chiquito de distintos modos.

 Recuerdan que apenas caminaba y jugaba a montaba un muñeco de goma con forma de toro, que echaba a correr incentivándolo con algunos fustazos. O cuando le ponía una montura a un sillón y se apilaba sobre los estribos cortitos, como los jockeys.

Con la potranca tordilla, una de sus favoritas, posando en el stud "El Tata Viejo", de San Antonio Oeste.

 A los cinco años empezó a imitar a los relatores que escuchaba en la televisión y en los mismos festivales a los que concurrían.

 Cuando aprendió a leer tomaba los programas viejos y relataba las carreras como se habían desarrollado, con los detalles que guardaba en su memoria. O si no se las inventaba. Era su diversión permanente.

 En una oportunidad lo filmaron en Neuquén, y esas imágenes las utilizaron para un video en homenaje a Tato Creide, un turfman neuquino muy querido en el ambiente.

Hace poco un tío lo volvió a grabar en Coronel Pringles enfrascado en otra competencia, y el video llegó a directivos del hipódromo de Viedma.

 Le preguntaron al nene si se animaba a relatar algunas de las pruebas largas, y contestó inmediatamente que sí. “Nosotros con mi marido estábamos muy nerviosos, y él como si nada”, señala entre risas su mamá.

 Esta tarde no pudo utilizar la cabina que tiene la torre del comisariato porque el panel de acrílico deja ver poco, por lo que subió a la terraza, el punto más alto.

 Le dieron el micrófono y se ubicó entre los bloques que sobresalen. Apenas asomaba la cabecita. Encima le tocó sol en contra, y se tenía que hacer visera con el brazo para distinguir las chaquetillas de los competidores. Por si fuera poco, el sonido no era el mejor.




 Aún con todas las contras no se amilanó, y puso su vocecita en cuatro competencias. Notaron que la primera fue liberadora, y que en las restantes estuvo más suelto.

 Como entendido en la materia, Benicio aclara que para un mejor trabajo tiene que contar con el video en directo, como tienen muchas instituciones. “Cuando vienen lejos los miras por el televisor”, explica. De todos modos, su labor gustó.

 Ya lo contactaron para volver a presentarse en Viedma el mes próximo, y también para Luis Beltrán, en febrero. Allí le prometieron un equipamiento acorde.

 

Goleador y buen compañero

Como si faltara confirmarlo, Jimena cuenta que Benicio es totalmente desinhibido. No solo carreras, también tiene maña para relatar otros deportes, como el fútbol.

 

Es jugador también. Es el 10 del club Unión, y salió goleador en los torneos infantiles. También fue elegido dos veces mejor compañero de su grado en la escuela 179.


Fuente: LMNEUQUEN.COM

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Diego Maradona y el Turf: éxitos, anécdotas y nombres curiosos

Maradona en Palermo, en la entrega de premios del Nacional de 1996, cuando Refinado Tom ganó la Triple Corona, con Jorge Valdivieso
Maradona en Palermo, en la entrega de
 premios del Nacional de 1996, cuando Refinado Tom
 ganó la Triple Corona, con Jorge Valdivieso


 Por: Carlos Delfino – Diario La Nación – Fotos: Diario La Nación

 

Diego Maradona siempre consideró al caballo como "el animal más lindo que existe". En su infancia, en Villa Fiorito, los veía pasar y se ilusionaba con tener uno. No había límites para su imaginación ya por entonces, y más allá de la pelota de fútbol. Uno de sus tíos vendía carbón y aquel "grandote y patón de carro" -como lo recordaba el hoy DT al potro hace un tiempo en una entrevista televisiva- era el compañero perfecto para salir a ofrecer la mercadería y volver con plata para la comida a la casa familiar.

Pelusa nunca logró montar a aquel caballo. Debió esperar hasta la década del '90, sobre el final de su trayectoria como futbolista, para darse el gusto cuando se compró un campo en el oeste del Gran Buenos Aires, sumó algunos criollos (y otros petisos para sus hijas Dalma y Giannina) e hizo construir unos boxes. Para entonces, comenzaba a disfrutar de otros, los de carrera y como propietario. Hasta unos años antes, lo más cerca que había estado de un hipódromo había sido en Italia, cuando el de Agnano, uno de los más antiguos de ese país, fue una de las zonas elegidas para trabajar en lo físico al aire libre en su preparación para México 1986, mientras jugaba en Napoli. "Era un lugar amplio, con mucho verde y muy tranquilo por las mañanas", recuerda Fernando Signorini, que era su preparador físico por entonces.

Aquellas hectáreas en suelo bonaerense, inmerso ya en el mundo del turf argentino, fueron el centro de reunión con jockeys, entrenadores, criadores y otros propietarios. Y lo que no podía faltar: partidos de fútbol y asados, como aquel 7 de enero de 1992, cuando sus días felices en suelo napolitano eran historia y Sevilla aparecía en el horizonte. "Diego jugaba de 2 y con los botines desatados. Nos divertíamos mucho. Esa mañana vi por primera vez a un tipo con una cara de felicidad tremenda porque le habían hecho un caño. (El cuidador) Dany Etchechoury, al que se le habían roto las zapatillas y se la emparcharon con una cinta, quiso sacarle la pelota cuando salió jugando y Maradona le metió un túnel bárbaro. Dany se quedó sonriendo en el lugar", recuerda Pablo Díaz, que por entonces tenía 22 años y estaba dando sus primeros pasos en la cuida. Su hermano Ignacio también protagonizó otra anécdota. "Nacho, que era muy rústico, lo cruzó abajo, pero le sacó una pelota limpita, y todos lo aplaudían y lo felicitaban. A la jugada siguiente, Diego le puso el cuerpo y él se lo llevó puesto. Desde el piso, Maradona le decía 'no, nene, así no' y todos empezaron a mirarlo serio, como recriminándole que lo había partido. Le pusieron hielo, llamaron a un traumatólogo para que lo vea y Nacho, que empezaba a sentirse mal por eso, le fue a preguntar si estaba bien. Diego, sonriendo, le respondió que sí, pero que estaba cansado y quería terminar el partido. En las horas siguientes, cada vez que lo veían cerca de él, aparecía alguno para separarlo, cargándolo de que le iba a pegar otra vez", revive Pablo.

Diego Maradona, en su quinta, rodeado de jockeys y entrenadores, entre ellos Jorge Valdivieso
Diego Maradona, en su quinta, rodeado de jockeys
y entrenadores, entre ellos Jorge Valdivieso
 

 

Ese día, el padre de Diego fue el asador y Claudia Villafañe, todavía su mujer y con Giannina en brazos, se desvivía igual por atenderlos a todos. Maradona, retratado todo el tiempo, pidió una cámara luego del almuerzo y dijo que él también quería sacarles fotos. Y así lo hizo, parado sobre un banco. Por la tarde, incluso, un grupo de padres de un colegio de la zona fue a jugar contra el equipo de Diego y al lado de la cancha estaban todos sus hijos, con el uniforme blanco, cantando como si estuvieran en la cancha.

Ya campeón del mundo y en aquella ostentosa boda en el Luna Park en 1989, uno de los regalos más extravagantes había sido la mitad de una potranca nacida en la cuna de Yatasto, la máxima celebridad argentina de cuatro patas del siglo pasado. Se la bautizó Dalma Nerea, como su primogénita, y fue la que lo insertó a Diego al mundo hípico, al que estaría ligado hasta 2001, durante toda la década que duró la convertibilidad, cuando el peso argentino equivalía un dólar. La alazana, cuya otra mitad conservó su criador, Héctor Del Piano, apenas llegó a correr una vez, el 17 de abril de 1991, pero lo hizo muy mal y fue retirada de la competencia y destinada a la reproducción, donde dio a luz cinco crías, todos machos a los que Maradona bautizó Diegol, Nob, Nico, Guillote y Cani.

El primer triunfo de Maradona en las carreras, con Midri, guiado por Jorge Valdivieso
El primer triunfo de Maradona en las carreras,
con Midri, guiado por Jorge Valdivieso

El primero de ellos, un auto homenaje al llevar uno de sus apodos, consiguió seis triunfos, cinco en Palermo y otro, el mejor de todos, en el GP Joaquín V. González, el 18 de noviembre de 1997. Aquella tarde, de fiesta en La Plata, Maradona siguió el clásico desde su casa en Villa Devoto. Nob -una referencia a su paso por Newell's- nunca ganó, como la madre y como Genioan, Lechuzón, Punk Style, Mister Cuadro, Dalgian y Babour. Nico venció en dos ocasiones, las dos últimas que corrió, en La Plata, en diciembre de 2001. Guillote (por Coppola) y Cani (por Caniggia) jamás corrieron.

Todos ellos pasaron por el stud La Bombonera, cuya identificación en las pistas era una chaquetilla azul con brazales y gorra amarilla, los colores de Boca. Y hubo otros, de otras corrientes sanguíneas y buenos rendimientos. Con Midri logró sus primeras cuatro victorias, una en San Isidro y tres en Palermo. "Aunque sea mío, no lo puedo subir. Se lo dejo a Valdi", bromeaba Maradona, por aquellos días. Valdi es Jorge Valdivieso, el Maradona de la fusta de ese momento, que le montaba los caballos cuando sus compromisos se lo permitían. Y sucedía seguido. El debut triunfal del potrillo fue el 18 de enero 1992, en San Isidro; a continuación, terminó segundo en un clásico para productos y completó cuatro primeros puestos en tres temporadas. Persuasivo Fitz ganó tres en San Isidro, incluso el Pedro Chapar (G3) en septiembre de 1998, y otra en Palermo, antes de ser vendido. Muy Enamorada se impuso en dos ocasiones. Entre todos corrieron 101 carreras. Ganaron 18 veces y acumularon premios por 194.869 pesos.

"Nunca pensé que iba a estar tan cerca de él y menos que íbamos a terminar siendo dueños de un caballo, porque Juan Carlos Bagó nos regaló uno e hicimos una sociedad entre los tres", confía Valdivieso, hoy juez en el Comisariato de San Isidro. Era Persuasivo Fitz, al que Bagó crio en Firmamento y luego fue vendido a los Emiratos Árabes. "Nos divertíamos mucho. Es un crack como persona. Creo que en el hipódromo no sentía tanto ese acoso de ser Maradona y que todos lo persiguieran", dice, casi como pensando en voz alta.

Trae recuerdos de aquellos tiempos que lo avalan. "Vino cuando la Gremial de Profesionales inauguró la cancha de paddle. Lo invitamos y no dudó. Después, ya como DT, volvió con los jugadores de Mandiyú a una comida y unos días más tarde, me quebré la tibia y el peroné en un accidente, se enteró y apareció por la habitación en la que estaba internado. ¡El revuelo que era ese sanatorio!", repasa Valdi, hincha xeneize. "Los jueves nos juntábamos algunos jockeys y entrenadores por la zona de Martínez a jugar a la pelota, nos abrigábamos para transpirar y a los 40 minutos ya nos tirábamos todos al piso. Había una particularidad: era los de Boca contra los de River. Un día, le dije a Dany Etchechoury que el próximo partido íbamos a jugar por algo. Lo llamé a Diego y le propuse que viniera de sorpresa. Enseguida se enganchó. Nos encontramos en una confitería, donde se empezó a acumular gente, y llegamos al club cuando todos se estaban cambiando. Él entró al vestuario saludando normalmente, pero a medida que iban levantando la cabeza los que estaban ahí se empezaban a codear y vos veías lo que eran esas caras. Fue una revolución el lugar. Pero, además, se cansó de hacer goles. Las de él iban todas adentro, las de todos los demás estallaban contra el alambrado. Ya en un momento, los escuchabas que decían «no erra una» o «los hace porque lo dejan solo». Se quejaban. Al final no jugamos por nada, pero ganamos por goleada", amplía, y se ríe mientras lo revive. Maradona y Valdi perdieron contacto más adelante. El ex jockey, asegura, más de una vez pensó en visitarlo en algún lugar.

Midri, con Jorge Valdivieso, en su despedida de las pistas; fue el primer caballo importante de Maradona
Midri, con Jorge Valdivieso, en su despedida de las pistas;
 fue el primer caballo importante de Maradona

Cuando Diego comenzó a ganar carreras, el peruano Jacinto Herrera había llegado para discutirle el trono a Valdivieso. La primera vez que él montó a Midri, ganaron en Palermo. Maradona no siempre iba a ver las carreras, pero estuvo ese día. Le corrió unas pocas veces más el limeño. Tiempo después, Herrera estaba cenando en familia en Las Cañitas, Diego llegó al restaurante y se dio una escena particular. "Les dije a mis hijos Carolina y Rafael, que tendrían unos 8 y 10 años, si querían conocerlo y se ilusionaron. Maradona estaba con Coppola y (Carlos) Bianchi, con su esposa y su hija Brenda. Yo fui detrás y esperaba que dejara de hablar, para no interrumpirlo y pedirle que saludara a mis chicos. Coppola me preguntó qué necesitaba y cuando le dije que era para saludar a Diego, él levantó la mirada y me dice 'Jacinto querido, ¿como éstas?' y de pronto, en la punta de la mesa, la hija de Bianchi se largó a llorar porque se acordó de que su abuelo la llevaba a ver las carreras cuando era chica. Se generó un clima divertido porque al final Carlos le recriminó, con humor, que no había llorado por él cuando Vélez ganó la Copa Intercontinental y lloraba por mí", revela Jacinto, actualmente en los Estados Unidos.

Ignacio Correas fue el primer entrenador de sus caballos. Lleva casi dos décadas en tierra norteamericana y acaba de vivir su mejor temporada allí. A la distancia, se le apilan los recuerdos de aquellos tiempos al lado de Diego. "Después de comer un asado un mediodía en el stud, se sacó la primera foto con la camiseta de Sevilla y fue ésa la tapa de Marca al día siguiente. Fue toda una sorpresa para nosotros. No sabíamos nada. Una noche hicimos una comida, vino (el actor egipcio) Omar Shariff y Maradona cantó unos tangos hasta las 3 o 4 de la mañana con Julia Elena Dávalos, las Guitarras Argentinas, el Chino Martínez y el Payita Díaz. Le gustaba venir, y cantar, y también fue un par de veces al haras y se quedó", relata, casi como pensando en voz alta.

Maradona en San Isidro, con el entrenador Ignacio Correas y el actor Omar Shariff
Maradona en San Isidro, con el entrenador
 Ignacio Correas y el actor Omar Shariff
 

Su amigo Jorge Mayansky Neer tomó la posta de la preparación de los caballos. Toda una paradoja: es un fanático de River el cuidador que obtuvo la última estadística de Palermo. "A mi hijo más chico le puse Diego por él, y casi le pongo Diego Armando", confiesa quien recuerda de Maradona "su memoria prodigiosa" y ansía volver a encontrarlo en algún momento. "Venía al stud con la familia. Tenía más contacto con Coco Villafañe y Carlos Fren, que seguían más el día a día de los caballos, pero tengo presente que era muy apasionado y cuando no iba a las carreras y ganábamos con alguno, enseguida me llamaba", añade, y cita al que era su suegro y al ex futbolista y DT, que formó dupla con él cuando dirigieron a Mandiyú y Racing. "El día siguiente al que Diegol ganó el Grupo 1, hizo un asado en el stud y bromeaba mucho con todos, como siempre", repasa el preparador. Junto a él, en una mesa en la Tribuna Oficial de Palermo, vio el Gran Premio Nacional de 1996, por ejemplo.

Giannina Maradona, en Palermo, siguiendo a uno de los caballos de su padre, junto al entrenador Jorge Mayanksy Neer
Giannina Maradona, en Palermo, siguiendo a uno de los
caballos de su padre, junto al entrenador Jorge Mayanksy Neer
 

Aquel emblemático 9 de noviembre, Refinado Tom ganó el Derby, tras haberse impuesto en la Polla de Potrillos y el Jockey Club, y obtuvo la Triple Corona. Ninguno volvió a lograrlo en la Argentina. Diego fue quien le entregó la copa a su amigo Valdivieso, el jinete del campeón, rodeado de una multitud. Mucho más cerca en el tiempo, mientras vivió en Dubai, el hipódromo fue un punto de encuentro cada fin de marzo durante las grandes galas para Diego. Allí siguió desde un palco las carreras en Meydan, el último construido en el Emirato, donde se corre la serie millonaria en la que todos quieren competir. En La Plata, a espaldas del banco de Gimnasia, vuelve a estar muy cerca, a un puñado de cuadras, de otro de los amores de su vida, los caballos.

martes, 11 de agosto de 2020

La unión hace la fuerza, el lema de la industria equina para hacerse sentir


 


La diversidad y el potencial de la cría de caballos para la generación de empleo y arraigo estuvieron en foco en las jornadas del 2º Congreso de la Industria Equina.

La unidad en la diversidad y la necesidad de hacerse sentir fueron los ejes en la primera jornada del 2º Congreso de la Industria Equina, que se realizó el pasado 4 y 6 de agosto de forma virtual con más de 500 inscriptos. “Es un momento para juntarnos y hablar en positivo. Tenemos que hacer ver la gente que trabaja, la mano de obra que generamos, el arraigo. Los caballos tienen que ser una herramienta para que la gente se pueda desarrollar en su lugar de origen y que no se tenga que ir a las grandes ciudades. Con los caballos uno aprende hasta que se muere”, remarcó en la apertura del evento el presidente de la Cámara de la Industria Nacional Equina (CAMINE) Eduardo Novillo Astrada.

La Cámara se formó el año pasado para unir las fuerzas de todos los que forman parte de alguna manera del mundo equino: criadores, cuidadores, jinetes, veterinarios, petiseros, equinoterapeutas y amantes de los caballos en general. En los últimos meses, ante el difícil contexto generado por la pandemia, la entidad enfocó sus esfuerzos en la generación de protocolos que fueron tomados por muchos municipios para que se pueda sostener la actividad de forma segura. Pero también avanzó junto a senadores de la provincia de Buenos Aires y funcionarios de toda la zona núcleo en la creación de leyes provinciales que luego den lugar a una Ley nacional del caballo.

“Es momento de empezar a jugar fuerte, de hacernos sentir en los municipios y a nivel nacional, que nos respeten como industria”, afirmó Novillo Astrada, y convocó a asociaciones y personas que se quieran sumar a la organización. “Queremos escuchar a todos los que tengan algo que ver con la industria del caballo, queremos representar a todos y trabajar para todos”, aseguró.

Se trata de un objetivo ambicioso ya que los caballos son protagonistas en múltiples actividades en todos los rincones del país. Tal como remarcó durante el congreso Julio Menditeguy, presidente de la Asociación de Criadores Argentinos de Caballos SPC, a pesar de que lo que tiene más visibilidad son los deportistas de élite, “la inmensa mayoría de las personas vinculadas al caballo lo hacen como modo y medio de vida”.

En ese sentido, Menditeguy se mostró preocupado por la difícil situación que está pasando el sector, ya que por estar vinculado con procesos biológicos no puede dejar de funcionar, pero no está generando ingresos. “Desde el primer día que el entrenamiento y el cuidado de los caballos es esencial, pero no tenemos la posibilidad de generar los ingresos para sostener eso. Los premios hípicos generan un enorme derrame en un montón de gente que trabaja detrás de los caballos y gana un porcentaje de esos premios”, explicó.

La descripción, con más o menos matices, ilustra lo que pasa con todas las actividades ecuestres. “En salto no hay premios, pero las competencias igual son importantes porque son las que generan que se mueva la comercialización, además de que hay muchas actividades asociadas como el transporte, los veterinarios”, dijo el presidente de la Asociación Argentina de Fomento Equino Andrés Rosemberg.

Y Javier Hunicken, delegado en Córdoba de la Asociación Criadores de Caballos Criollos, abonó la idea. “El año pasado hubo 250 eventos con más de 4500 participantes vinculados a los caballos criollos en todo el país. Año a año viene creciendo, mucho en base a los criadores, pero sobre todo porque aumenta el número de usuarios. Hoy están todos en la gatera”, dijo.

Al respecto, Novillo Astrada aseguró que desde la Cámara se está trabajando para que vuelvan las actividades ecuestres después del 16 de agosto. “Son actividades al aire libre, sin contacto de gente y tendrían que ser de las primeras en volver; la gente que trabaja en el sector hoy la está pasando mal”, dijo.

Otra voz que se escuchó durante el Congreso y que muestra la amplitud del mundo equino fue la de Pedro Lucio Sarciat, reconocido criador y domador de caballos de la localidad bonaerense de Rauch y presidente de la Asociación de Criadores de Caballos para Destrezas Gauchas, una entidad muy joven pero que ya cuenta con más de 1000 animales inscriptos. “Hay gente que doma tropillas enteras de un solo pelo para destinarlos a trabajo. Los concursos y las pruebas de rienda han crecido mucho en los últimos años, y se están empezando a hacer embriones de caballos de jineteada o de rienda, una señal de crecimiento”, afirmó.

Con la mirada en el mediano y largo plazo, apoyándose en las inmejorables condiciones argentinas para la cría de caballos y en el enorme potencial de crecimiento del sector, Menditeguy advirtió: “Hace falta acompañamiento del Estado, un marco regulatorio que nos permita y nos ayude a crecer. Hay muchas cuestiones (aduaneras, sanitarias…) que abordadas de forma conducente nos van a permitir tener penetración en un sinnúmero de mercados”. Y con él coincidió Rosemberg. “La mano de obra, la gente que trabaja en el campo, en la Argentina, es muy buena. Y las condiciones climáticas, ni hablar. Hace falta trabajar con el Estado en protocolos sanitarios, en logística de fletes y en apertura de nuevos mercados”, detalló.

Y Hunicken agregó: “Es un acierto unir fuerzas en la Cámara. Una de las tareas debiera ser informar y formar al Estado respecto de lo que es el caballo y el movimiento económico que genera, porque aún hay mucho desconocimiento”.

¿Qué es CAMINE?

La Cámara de la Industria Nacional Equina (CAMINE) fue creada en 2019 y reúne a la Asociación de Criadores de Caballos Appaloosa, la Asociación de Criadores de Caballos Polo Argentino, la Asociación de Criadores de Caballos Criollos, la Asociación de Criadores Argentinos de Caballos Cuarto de Milla, la Asociación de Criadores de Caballos para Destrezas Gauchas, la Asociación de Criadores de Caballos de Rienda Argentina, la Asociación de Criadores Argentinos del Sangre Pura de Carrera (SPC), la Cooperativa de Criadores de Caballos SPC, la Asociación Argentina de Fomento Equino, la Asociación Argentina de Polo, la Federación Ecuestre Argentina, la Federación Argentina de Pato, el Club Argentino de Carruajes y el Hipódromo de Palermo.

Entre sus objetivos se encuentra la concientización sobre el rol de la industria equina y las actividades ecuestres, la generación de empleo, el arraigo sobre todo en el interior del país y la promoción de políticas públicas que favorezcan el crecimiento del sector.


sábado, 21 de marzo de 2020

Mitos de la evolución del caballo

Se dice que el caballo de Julio César tenía tres dedos en cada pata, lo que sería un vestigio evolutivo. En este artículo vamos a desmitificar algunas creencias sobre la evolución de los caballos que seguro que has oído en alguna ocasión.
Julio Cesar y Genitor

Cuenta la leyenda que en las cuadras del mítico Julio César nació un caballo diferente. Sus largas patas remataban con dedos. Aquello se consideró como un buen presagio.

El potro era una señal de buena fortuna, y quien lo montara dominaría el mundo. Julio César lo llamó Genitor. Sería su principal montura, hasta el punto de llegar a protegerlo en batalla.
Puede que creas que se trata sólo de una leyenda. ¿Cómo puede un caballo tener formados dedos? Lo que nosotros conocemos es que el caballo tiene un único dedo que se transformó en lo que hoy llamamos el casco, recubierto con una gruesa capa de queratina. Esto sucedió como parte de la adaptación del caballo a la vida en la pradera.
Inicialmente, los antepasados de los caballos no vivían en la pradera, sino en zonas boscosas tupidas de ramas y otros obstáculos. Para desenvolverse en tal ambiente, sus cuerpos eran pequeños, cortas sus patas y sí, con dedos. Pero empezaron a expandirse como especie y a invadir otros hábitats más amables, que hicieron que su tamaño corporal aumentara, sus piernas se alargaran y sus dedos se fusionaran. Hicieron falta miles de años para que este antepasado se convirtiera en el espectacular caballo que hoy conocemos. Pero entonces, ¿qué fue lo que le pasó al caballo de Julio César?
En principio la evolución es lenta y gradual, pero no siempre. A veces algunos cambios suceden repentinamente, en cuestión de pocas generaciones. Los cambios evolutivos se graban en los genes, crear algo nuevo en ellos es relativamente lento y complicado, sin embargo que algo se revierta en ellos puede ser más fácil.
En realidad, los dedos en los caballos no han desaparecido, no al menos genéticamente. El caballo se gesta con dedos, y durante esta gestación es cuando éstos se fusionan, pero teóricamente todos ellos siguen ahí.
Las pruebas son variadas, pero tal vez una de las más sencillas para entenderlo es que, generalmente, cada dedo tiene una vena y una arteria, pero en el caso de los caballos, si bien el hueso y el cartílago se han hecho uno, los paquetes vasculares han mantenido su independencia y su dedo está sobrecargado de vasos.

Por lo que si se diera el caso de que estos genes se inhibieran en su actuación, no existiría esta fusión durante el desarrollo del embrión. Esto se denomina “atavismo” o “regresión”, la recuperación de cualidades que poseían las generaciones previas. Y he aquí la explicación de lo que sucedió con Genitor, que seguramente no sería el único de su especie a lo largo del tiempo al que le sucedió esto. Los caballos con polidactilia son relativamente frecuentes y cuentan que el mismísimo Alejandro Magno, cabalgó a lomos de otro .
De hecho, la regresión no es la única forma en la que un caballo puede desarrollar polidactilia: a veces un dedo se duplica por una mutación, como sucede en los humanos que nacen con seis dedos en una mano.
La evolución es fruto del azar, ensayo y error, y a veces sucede sin que el ojo humano la pueda detectar. Y de hecho para Genitor sus dedos no le supusieron ninguna ventaja frente a sus congéneres.
El desarrollo de estos rasgos atávicos no responde sólo a los caballos: a los humanos también nos puede pasar, como las colas vestigiales.
Aceptémoslo, la evolución no siempre es como la pintan. No siempre gana el más fuerte. No siempre funciona de forma gradual, a veces predomina el «saltacionismo».
La evolución no tiene un propósito y no progresa, simplemente cambia. Las mutaciones que hoy son buenas mañana pueden empujar a la extinción de una especie entera.
Fuente: Equisens.es 

viernes, 13 de marzo de 2020

NEARCO, EL CAMPEÓN ITALIANO AL QUE LE CONSTRUYERON UN BUNKER A PRUEBA DE BOMBAS


En tiempos de cuarentena, restricciones y crisis mundiales, Nearco se viene a la mente, un caballo italiano para el que los británicos durante la Segunda Guerra Mundial construyeron un búnker para su uso personal y un box a prueba de bombas.




Nearco nació en 1935 en Dormello-Olgiata, en el haras dirigido por Federico Tesio en sociedad con el marqués Mario Incisa della Rocchetta.
En realidad, Tesio queria para su haras al padrillo Fairway, un caballo de propiedad de Lord Derby, pero se le negó la oportunidad y luego Tesio recurrió a Pharos, que era el hermano completo del primero, aunque físicamente muy diferente pero el ADN era el mismo, y como Tesio había predicho, un cruce perfecto: porque produjo un ejemplar robusto y decididamente dominante, un velocista con tanta calidad y clase que fue capaz de romper records hasta en los 3000 metros. Nearco tenía un carácter pacífico, ganó sin histeria y una vez que hacia su trabajo comía y dormía como un niño.
Corrió 14 veces, ganó 14 veces: la última en París, donde le dio a Tesio el Gran Premio de París, en Longchamps.
Pero Nearco no solo fue un gran caballo de carreras, se convirtió en un verdadero patriarca gracias a la calidad que logró trasladar en los caballos que llevaron su sangre: a través de potros como Nasrullah, Nearctic y Royal Charger dejó una huella abrumadoramente positiva, nublado como semental solo por su nieto Northern Dancer (de Nearctic y Natalma), quien luego incrementó increíblemente su influencia entre los caballos de los tiempos modernos.
Basta decir que Northern Dancer (y, por lo tanto, Nearco) está presente en la genealogía de casi todos los ganadores del Premio del Arco del Triunfo desde 1964 hasta hoy: solo faltan siete de los caballos de Longchamps, y de estos siete al menos dos tienen, Nogara o Pharos entre sus antepasados.
Casi inmediatamente después de la victoria en París, se vendió por dos millones de liras en ese momento a una compañía de criadores británicos y para protegerlo durante la guerra, construyeron un búnker, su box era a prueba de bombas.
Nearco murió en Beech House Stud a la edad de 22 años, de cáncer: fue enterrado en una tumba que tiene un libro como lápida, el Stud-Book of the English Thoroughbred

martes, 12 de marzo de 2019

El Doctor Peyo


Peyo es un semental de 14 años, que alivia y estimula a pacientes terminales de cinco hospitales de Francia. Su veterinario cree que se debe a la existencia de un vínculo ancestral en los genes entre los equinos y los humanos.


Este caballo de doma clásica posee una capacidad única para detectar aquellos pacientes que padecen un cáncer avanzado, Alzheimer y otras enfermedades terminales. Si bien no los cura, Peyo les transmite su energía y los tranquiliza, consiguiendo que los pacientes hablen o caminen después de meses sin hacerlo.

Peyo visita, desde hace tiempo, hospitales en las cinco ciudades francesas de Dijon, El Havre, Niza, Antibes y Calais. Consigue estimular a los pacientes, mejora su estado de ánimo y permite reducir la medicación, por eso, esta experiencia ya forma parte de diferentes estudios científicos, no tan solo en el ámbito de las cuidados paliativos, sino también en geriatría y pediatría.

El caballo se acerca a los pacientes y se deja acariciar, a la vez que los mira y los lame. Pero es él quien escoge a los pacientes; incluso hay días que rechaza entrar en el hospital y sus cuidadores se lo respetan. Antes de entrar, siguen un meticuloso protocolo de higiene y duchan al caballo, lo cubren con un protector y le aplican un aceite antiparasitario en los cascos. Peyo es tan increíble que ha aprendido a subir al ascensor e, incluso, a no hacer sus necesidades durante las visitas.

Además, el personal sanitario de los hospitales ha comprobado que su presencia ofrece alegría, humanidad y optimismo a los centros. Su dueño y adiestrador, Hassen Bouchakour, de 31 años, también es una persona peculiar: paciente y generoso, acompaña a Peyo a los hospitales y a las exhibiciones. Explica que cuando lo compró hace siete años, le dijeron que estaba hecho para él, que tenían el mismo carácter. Admite que Peyo es muy nervioso y al principio no le gustaba que lo acariciaran, hasta que su dueño dejó de querer imponerse y le permitió hacer su voluntad.

Sorprende descubrir que Peyo suele ser distante y frío y que no le gusta el contacto con la gente ni con otros caballos, pero Hassen explica que, en cambio, se transforma ante las personas muy enfermas. Si bien ambos saben que muchas veces acompañan a las personas en su final, Hassen dice que “no hay que mirar la muerte sino la vida antes de la muerte; en esa última fase de la vida es cuando más te necesitan”.
Uno de los objetivos de Bouchakour es realizar un centro modelo en cuidados paliativos en Calais. Ha fundado la ONG Les Sabots du Coeur, la cual sufraga los 30.000 euros mensuales que cuestan los viajes, controles veterinarios y otros gastos.



El veterinario y cirujano equino Tom Mariën, de la clínica Equitom de Lumen (Bélgica), admite que no ha visto nada igual en sus 30 años de carrera profesional: “Un caballo normal haría tonterías en la habitación de un hospital, sería peligroso para las personas y las instalaciones, pero él no, se comporta como un ser humano”. Sugiere una explicación histórica y genética, ya que “durante miles de años, han estado cercanos a los seres humanos, mucho más que en la sociedad moderna”, por lo que cree que “los humanos tenemos algo genético, muy profundo, de relación con los caballos y de respeto hacia ellos”. De esta manera, dice, “los pacientes le tienen respeto y se sienten protegidos; el caballo les da poder y fuerza”. Según Mariën, Peyo es un caballo totalmente normal, pero que tiene algo en sus genes que los modernos caballos de competición han perdido y que él conserva.

Fuente: www.equisens.es